Qué Pasa Si El Líder Tiene Mal Genio

Octubre 27, 2016

Te has preguntado ¿Cómo hacer para que la gente se una a la causa? ¿Cómo logro no sólo que se unan sino que permanezca a mi lado como equipo? ¿Cómo mantener lubricada esa maquinaria humana y que todos avancemos en la visión de la organización?

 rabia

 En cierto momento, el gurú acerca de temas de liderazgo, John Maxwell dijo. “Todo se levanta o se cae por el liderazgo”. Lo que esto quiere decir, es que el éxito de una familia, compañía, Iglesia o país va a depender, en buena medida por el líder que la presida. Esta realidad va desde un familia pequeña, un equipo de beisbol, y hasta un gran emporio.

 

Si se quiere que la organización (familia, iglesia o país) vaya siempre en crecimiento, que logre las metas y objetivos trazados cada año. ¡El papel del líder es altamente importante! Su éxito no está en ser el único cerebro de la organización haciéndola dependiente de sus habilidades. Su éxito no radica en que todos hagan lo que él quiere ni como él quiere. Su éxito no se basa en que el equipo funcione como robot manipulados por un único software.

 

Entonces, ¿en dónde está su éxito? su éxito se basa en lograr engranar y unificar a todos los cerebros que sirven juntos con él en la visión de la organización. Permíteme mencionar algunos elementos.

  

–Su éxito se basa en estimular a los genios que trabajan junto con él en la visión.

–Su éxito se basa en darles el espacio para que se desarrollen con toda libertad.

–Su éxito se basa en orientarlos en el qué hacer y no en imponer.

–Su éxito se basa en nunca amputar sus ideas creativas.

–Su éxito se basa en decirles con palabras y acciones que sin ellos él y la organización no sería igual.

 

–Su éxito se basa, no en regañarlos o sancionarlos por un error cometido, sino en mostrarles que se puede corregir. Después de todo, él también ha cometido errores en el ejercicio de sus funciones.

 

–Su éxito se basa en inspirar y no en obligar.

–Su éxito se basa en modelar y no en manipular.

–Su éxito se basa en mostrar como se hace, con hechos, y no solo con ordenes tiránicas.

 

Todo esto aplica para cualquier persona que esté en posición de liderazgo. Un padre de familia, un gerente, un presidente o un pastor. ¿Sabes cuántas personas ya no quieren estar cerca del líder? Su cuerpo está presente pero su corazón se fue lejos. Algunos, continúan cerca según ellos por fidelidad, ¿y qué a pasado con el líder? pues, que de nada se irrita, todo se debe hacer como él dice, se molesta si las cosas no salen como las imaginó. Siempre salta una queja en su boca para el equipo de trabajo. Al parecer, nada de lo que se hace le agrada.

 

En este punto, el equipo va las reuniones por ir, llega por cumplir, hace por hacer. Ya no hay la misma pasión del principio. Ellos saben que sus ideas no cuentan. Saben como reaccionará su líder si pretenden cambiar algo. Algunos deciden quedarse y seguir aguantando, pero otros toman la valiente o lamentable decisión de irse. No se van porque la visión no era de Dios. No se van porque la organización era mala. Se van porque el líder debía madurar ciertas áreas relacionales.

  

Imagínate, si tu mismo como persona, hay días que no te soportas ¿por qué crees que los demás lo deban hacer?, si como esposo o esposa tu familia no te aguanta ¿cómo crees que los demás lo harán?. Jamás pretendas que una iglesia, organización o país te soporten si aún no haz madurado tus problemas de relación con los demás.

 

¿Qué estamos viendo en Venezuela con el liderazgo del actual presidente? Que ya la gente no lo soporta. No soporta sus palabras, no soporta sus ideas, no soporta sus regaños e insultos. Cientos de personas que lo seguían se fueron; los que quedan, están siendo fieles a un supuesto legado. Pero a costa de qué ¿de maltrato, de ofensas, de imposiciones, de escasez, de hambre?. Esto es contra diseño de Dios y Él desde el principio estableció sobre qué dominaría el hombre.

 

 

Génesis 1:28 Y los bendijo Dios, y les dijo: Fructificad y multiplicaos; llenad la tierra, y sojuzgadla, y señoread en los peces del mar, en las aves de los cielos, y en todas las bestias que se mueven sobre la tierra.

 

En cierta forma, observar estas situaciones en el sistema de los hombres es algo razonable ya que ellos no conocen el plan de Dios para la humanidad ni sus vidas. Pero aunque no lo creas, esto se ve en líderes cristianos. Maltratan, manipulan, regañan y mantienen en hambruna espiritual a los santos. Y para colmo, les exigen entrega, compromiso y fidelidad a la visión. En realidad, el equipo de trabajo no tienen problemas con la visión, el problema está en el trato de su líder para con ellos. ¡Convivir por un minuto con alguien así es horrible!

 

Qué sucede cuando el líder tiene mal carácter, inmadurez o mal genio. ¡Todo se viene a banca rota!

 

–Se cae en banca rota emocional.

–Se cae en banca rota relacional.

–Se cae en banca rota espiritual, y por ende el fracaso será contundente y rotundo para la familia, empresa, país o iglesia.

  

Qué sucede cuando el líder sabe tratar a su equipo. ¡Todo se incrementa!

 

–Se incrementa el entusiasmo.

–Se incrementa el personal y por consiguiente los voluntarios.

–Se fortalecen las relaciones del equipo.

–Más que algo físico, les recompensa con salario espiritual y emocional.

–Resalta sus genialidades y los trata como tal.

–Los reconoce en público.

–La organización crece progresivamente.

–Otros quieren sumarse a la visión.

–El equipo se atreve a ir a nuevos retos.

–Los trata como líderes y no como subalternos.

  

Quizás te preguntas, y cómo lograr todo esto. Dónde está el secreto. El éxito de un líder asertivo y efectivo en sus relaciones está en el AMOR que pueda manifestar por su equipo; llámese, familia, empresa, país o iglesia.

 

 

“El éxito de un líder asertivo y efectivo en sus relaciones está en el AMOR que pueda manifestar por su equipo; llámese, familia, empresa, país o iglesia”

 

 

1 Corintios 13:1-3 Si yo hablase lenguas humanas y angélicas, y no tengo amor, vengo a ser como metal que resuena, o címbalo que retiñe. 2 Y si tuviese profecía, y entendiese todos los misterios y toda ciencia, y si tuviese toda la fe, de tal manera que trasladase los montes, y no tengo amor, nada soy. 3 Y si repartiese todos mis bienes para dar de comer a los pobres, y si entregase mi cuerpo para ser quemado, y no tengo amor, de nada me sirve.

 

 Lo que el texto nos aporta, es que hablar lenguas, ser profeta, conocer todas las ciencias, operar milagros por medio de la fe, o hacer obras sociales y benéficas sin amor de nada SIRVE. Y lo voy a enfatizar… DE NADA SIRVE. La gente se conecta con un líder que los ama genuinamente. Se conecta cuando el líder los ve como potenciales líderes que pueden llegar más lejos que él, y no como ovejas que les puede sacar leche y lana.

 

Ese mismo principio, lo que nos está diciendo es que se puede creer en ser un excelente líder y que no hay otro como nosotros, que el trabajo que desarrollamos es de excelencia y en la trayectoria de la experiencia hemos tenido grandes resultados. Pero, si no se ama a la gente que está a nuestro lado, como colaboradores de la visión, de nada vale tanta pericia. Al final, la gente mas que tus logros recordará la manera de como los amaste.

  

Mira este ejemplo. Voy a ser honesto aunque te produzca jocosidad. ¿Sabes cuántos hombres feos se han casado con mujeres bonitas sólo por el hecho de darles un buen trato? Pues Sí… Ello también aplica para lo contrario. ¿Sabes cuántas damas poco agraciadas se han casado con hombres bien parecidos? ¿Dónde estuvo el secreto? En el buen trato. Vale decir, que también aplica para el liderazgo organizacional o congregacional.

 

Muchos ministerios han crecido, no es precisamente por la calidad de palabra o el confort de sus auditorios. Han crecido por el buen trato que sus líderes manifiestan a todos los que asisten. Con amor, han logrado capitalizar una cultura de amor en todos sus ambientes. ¿Quién es ese que no quiere volver a donde lo han tratado bien?

  

Mi recomendación final, es que trates bien a los demás. Siempre da lo mejor de ti. Haz que te recuerden. No finjas algo que no eres, tarde o temprano la gente se dará cuenta. Hazlo de verdad, de buena gana. Hazlo porque es parte de tu cultura. La cultura del amor. Por eso Jesús es considerado hasta el día de hoy como el líder más influyente y grande de la historia. Él fue la expresión misma del amor del Padre en la tierra.

  

Ama y haz lo que quieras. Si callas, callarás con amor; si gritas, gritarás con amor; si corriges, corregirás con amor; si perdonas, perdonarás con amor.

– Cayo Cornelio Tácito

 

  

Te bendigo y te animo a vivir, una Vida en Progresivo.

 

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