Lo Que Los Jóvenes Ministros Necesitan

Enero 29, 2016

Días atrás mantuve una agradable y jovial conversación con un amigo que esta teniendo gran proyección ministerial en el país. Son de esas conexiones que Dios establece cuando sin duda Él esta moviendo sus piezas.

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El y yo somos contemporáneos en edad. Así que nuestro punto de interés eran los jóvenes. Al pasar los minutos y sin darnos cuenta, literalmente estábamos soñando acerca de lo que Dios haría en los próximos meses y años con la juventud venezolana.

 

El espíritu que reinaba en esa tertulia era de equipar, empoderar, y enviar a los jóvenes ministerios que ya Dios tiene apartados para manifestarlos en su tiempo.

 

De momento saltó un pensamiento en mi mente, –Qué difícil es conseguir padres espirituales, y mentores ministeriales que señalen y promuevan una nueva generación de jóvenes ministros–.

 

Entonces la pregunta sería: ¿Qué se necesita para activar esa nueva generación de ministros?

 

Necesitan padres y mentores ministeriales que les formen y a su vez activen, para que desarrollen y vayan más allá de lo que ellos llegaron.

 

Se necesitan padres ministeriales que crean de verdad en el llamado de esa juventud. Juventud que muchas veces es subestimada y desestimado por sus líderes. Algunos por miedo, otros porque los ven como una amenaza a su ministerio, en fin, las motivaciones pueden ser muchas.

 

En lo personal, lo que esta fundamentado en mi corazón es poder ayudar en el proceso, a esa nueva generación de ministros. Incluso para que lleguen muchos más lejos de lo que Dios nos permita llegar. 

 

No quiero repetir ni transferir los errores que he visto a la generación de ministro que me precedieron. Se que hay muchos pastores de gran respeto, de ejemplo e integridad.

 

No quiero repetir ni transferir los errores que he visto a la generación de ministro que me precedieron.

 

 

Pero para no excluirme, hemos sido pésimos a la hora de entregar el testigo a la próxima generación. El no preparar un sucesor es fatal, la historia antigua y reciente lo demuestra.

 

El peligro más grande que enfrenta la nueva generación de jóvenes ministros, es la no valoración e impulso de quienes se supone nos deben dejar mucho más al frente. 

 

El ministerio del apóstol Pablo es un gran ejemplo a seguir. Pablo tenia una visión generacional, y sabía que dicha visión no debía morir con el.

 

2 Timoteo 2:2 Lo que has oído de ante muchos testigos, esto encarga a hombres fieles que sean idóneos para enseñar también a otros.

 

Como podrás notar, aquí están presentes cuatro generaciones. Esa es la clase de padres y mentores espirituales que la joven generación de ministros necesita. Se necesita levantar una nueva generación de ministros jóvenes mas sólidos que la anterior.

 

Y para eso, NO es suficiente la palabra que los pastores dan el domingo en la mañana. Se tiene que ser más intencional. Esta nueva generación además de ser equipada, los pastores deben lanzarlos del avión con el paracaídas ministerial en sus espaldas. Si fueron bien entrenados, seguro llegaran a tierra a salvo.

 

La mayor satisfacción de un padre espiritual es que sus hijos logren lo que ellos no pudieron, y crezcan más de lo que ellos crecieron. 

 

Myles Munroe dijo: La primera medida de un líder visionario como usted, debería ser identificar y comenzar a ser mentor de su reemplazante… Es nuestro deber traerlos a nuestro circulo íntimo, presentarles a nuestros contactos, e influirles toda la sabiduría que podamos”.

 

¡Wao! ¿Realmente abundan padres espirituales así en las congregaciones?…, Quizás algún ministro dirá, –pero es que el candidato debe llenar las cualidades– y eso es cierto, las cualidades de Dios, no las del ministro.

 

Para ser honestos, ningunos de los que hoy son ministros reconocidos, en su momento llenaban las cualidades, todos tenían fallas, y aun así, Dios los puso en el ministerio (1 Timoteo 1:12).

 

La pregunta es: ¿Realmente queremos que el evangelio de Dios se extienda hasta la próxima generación? Pues debemos no solo formar, sino reconocer y soltar a esa nueva generación de ministros jóvenes que ya Dios ha marcado.

 

Imagínate que Jesucristo no hubiese dejado líderes…, y no fue que dejó un sucesor, dejo nada menos que una compañía de discípulos que para el momento de su ascensión era como 120 personas.

 

Mentores En Todos Los Ámbitos.

 

No solamente es importante buenos mentores en el ámbito eclesiástico, sino en todos las esferas de la sociedad. Te nombre solo algunas.

 

–Se necesitan mentores en las artes.

–Se necesitan mentores en la política, que levanten una nueva generación de políticos con valores y respeto hacia el pueblo.

–Se necesitan mentores en los tribunales.

–Se necesitan mentores empresariales que enseñen a hacer negocios a la nueva generación de empresarios.

–Se necesitan mentores en las comunicaciones, para que la nueva generación de comunicadores cultive una mejor cultura desde los medios de comunicación.

–Se necesitan mentores en la educación, que modelen ante los nuevos docentes una educación de mayor nivel.

 

 

“Los perdedores se centran en lo que pueden conseguir; los líderes se centran en lo que pueden dar”.

­–Rick Warren

 

Demostremos que somos buenos líderes, y dejémosle a la próxima generación, los mejores prospectos que hoy están en nuestras congregaciones.

 

–¿Y tu joven, ya tienes ese mentor y padre espiritual a tu lado?

–¿Y tu ministro de Dios, ya tienes identificado a tu sucesor?

 

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