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Diciembre 24, 2018

Una de las cosas que hacen complejo el estudio de la escritura, es su abundante riqueza en relación a imágenes espirituales, (o imágenes proféticas) y sobre todo su dualismo entre objetos, comidas, elementos y cosas creadas. Por ejemplo: en la escritura hay dos Génesis, dos Apocalipsis, dos tipos de luz, dos gastronomías, dos ecologías, dos astronomías, dos tipos de bautismo, dos pactos, dos tipos de hombre, dos templos y más.

 

Cuando NO se comprende la función y ubicación de cada uno de ellos, a menudo, éstos tienden a mezclarse a la hora de la interpretación y es allí donde vienen los errores de praxis en la implementación de dicha interpretación. Al confundir o mezclar los elementos duales es donde surge el atraso de muchos creyentes, ministros e inclusive generaciones.

 

En tal sentido la escritura también nos habla de dos tipos de nacimiento: El primer nacimiento y el nuevo nacimiento. El primer nacimiento es un trámite, es una excusa divina para Dios operar en el hombre el nuevo nacimiento.

 

El primer nacimiento en muchos, quizás fue accidental, trágico y no esperado al igual que Jesús, ya que ni María ni José lo esperaban. Pero la verdad no se trata tanto de cómo FUE nuestro primer nacimiento sino de cómo ES el nuevo nacimiento en Cristo. De tal manera que el nacimiento de Jesús sencillamente fue un trámite para que el Padre gestionara el nuevo nacimiento en todos los hombres.

 

 

“El nacimiento de Jesús sencillamente fue un trámite para que el Padre gestionara el nuevo nacimiento en todos los hombres”

 

 

Lo que en realidad el Padre buscaba no era el primer nacimiento de Jesús sino el nuevo nacimiento de su Hijo Cristo. Al igual que Adán, no se esperaba de él las glorias de su primer nacimiento sino que tuviera la capacidad de concebir el nuevo nacimiento del Hijo. El éxito del postrer Adán no estaba en su primer nacimiento sino en el nuevo nacimiento.

 

Es interesante notar que Mateo registra el nacimiento de Jesús, “Y dará a luz un hijo, y llamarás su nombre JESÚS, porque él salvará a su pueblo de sus pecados. (Mt 1:21). Pero Lucas registra el nacimiento de Cristo, “Pero el ángel les dijo: No temáis; porque he aquí os doy nuevas de gran gozo, que será para todo el pueblo: que os ha nacido hoy, en la ciudad de David, un Salvador, que es CRISTO el Señor. (Lc 2:10-11).

 

¡Ahí hay un gran misterio! Este consiste en guardar la realidad de los dos tipos de nacimiento, el primer nacimiento logrado desde el aspecto biológico, y el nuevo nacimiento obtenido desde el aspecto espiritual. Bien lo dijo el profeta Isaías “Porque un niño nos es nacido, hijo nos es dado”. Ambos hijos hablan de una realidad biológica literal, y divina espiritual.

 

Por consiguiente, en fechas como hoy, muchos se enfocan en el primer nacimiento de Jesús de Nazaret pero olvidan el nuevo nacimiento que viene en la vida de Cristo. Es el Hijo el que causa todo lo nuevo. La nueva creación, cielo nuevo y tierra nueva, el nuevo hombre, el nuevo pacto, el cántico nuevo, la nueva Jerusalén, el camino nuevo que se abrió, un corazón nuevo, y por supuesto el NUEVO NACIMIENTO.

 

“Muchos se enfocan en el primer nacimiento de Jesús de Nazaret pero olvidan el nuevo nacimiento que viene en la vida de Cristo”

 

Amigos, junto a mi familia deseo que hoy puedas conmemorar el primer nacimiento de la persona más importante que ha pisado la faz de la tierra, Jesús. Pero principalmente que disfrutes la herencia del nuevo nacimiento causado por Cristo en nuestros corazones. FELIZ 24 D PARA TODOS

 

ATTE. Familia Reyes Macías.

 

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