ENYUGADOS A LA MENTE DE CRISTO. Parte II.

Mayo 8, 2017

Cuando hablamos de “yugo” nos referimos a verdades espirituales que unen a Cristo con su iglesia. En su sentido más exacto “yugo” es un trozo de madera, o travesaño que une a dos bestias para un fin especifico. En el caso de la agricultura, se unen a dos toros para labrar la tierra con el fin de sembrar y recoger el fruto de la siembre. 
 
 
Jesucristo dijo que su yugo era fácil y ligera su carga. Y lo dice porque a la audiencia que le está hablando (el pueblo de Israel),  llevaba el yugo de la ley. La ley era un yugo de culpabilidad, era un yugo de condenación, a demás de que en ese momento eran oprimidos por el impero romano.
 
 
Por otra parte, en su resurrección, se constituyó el yugo entre Cristo y la iglesia, es decir, el travesaño espiritual que los une para una gestión de labrado en la tierra, y por ende, para cosechar en fruto del reino en ella.
 
 
Este yugo espiritual es un pacto matrimonial entre Cristo y la iglesia. Eso es el Nuevo Pacto, es la consumación de esa unión conyugal entre ambos. En tal sentido, el estado civil espiritual de las congregaciones no es ser la novia de Cristo sino la esposa de Cristo, sólo así se podrá manifestar la idoneidad de la iglesia, y por ende, se podrá edificar juntamente con Cristo. 
 
 
Mis hermanos, deseo que esta palabra sea de gran edificación a tu vida, y te lleve a manifestar las verdades de este maravilloso evangelio. Bendecidos. 
 
 
No olvides Compartir!Share on FacebookTweet about this on TwitterGoogle+Email to someone

Deja tu Comentario

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Todos los derechos reservados 2017.