Menú
Enero 31, 2019

PASE LO QUE PASE, Y VEAN LO QUE VEAN, SIGAN AVANZANDO”… Fueron las reiteradas palabras de Dios hacia nosotros. Por allá en el año 2012 y 2013. En primera instancia, no imaginábamos la dimensión de lo que ello encerraba. Él se estaba anticipando a la crisis que viviría el país. Su intensión era prepararnos para todo lo que vendría.

 

Para leer la primera parte CLIC AQUÍ.

 

El Espíritu nos comenzó a concienciar sobre la imperiosa necesidad de crear una cultura de productividad. Todo hijo de Dios tiene y debe ser productivo. En el reino no hay un ápice de pobreza, escasez o miseria. No es diseño de Dios. No es su voluntad que los seres humanos y menos sus hijos vivan como pobres.

 

¿Sabias que el porcentaje más alto de los que asisten a nuestras reuniones (en América Latina) son personas pobres? No está mal que lleguen personas de bajos recursos a la congregación. Lo que sí está muy mal es que después de 5 o 10 años en la iglesia sigan siendo tan o igual de pobres de cuando llegaron. ¿Por qué hay tantas personas pobres? Porque son improductivas.

 

En Venezuela, el gobierno “socialista” le sacó provecho a la improductividad de los pobres. Un pobre, cuando consigue a alguien que le da, fácilmente se acostumbra a extender la mano para recibir un bono, una cajita de comida o cualquier especie de dádiva. La pobreza mental es tan fuerte que su cerebro está bloqueado para todo aquello que esté relacionado con generar y producir. Era precisamente lo que Dios no quería para nosotros, ¡NOS MANDÓ A PRODUCIR!

 

De manera natural comenzó un fuerte sentir sobre la idea de activar el aparato productivo de cada persona que llegaba a las reuniones de Ciudad de Dios. Al principio comenzó en mi esposa y mi persona. Luego Dios embarazó a José Tovar quien hoy es pastor en el área de emprendimiento y empresarial. El sentir comenzó ha tomar forma. Era un fluir del Espíritu.

 

De tras de todo esto estaba la vida de Dios moviéndonos a una cultura productiva. El propósito era no tener una mentalidad dependiente de ningún sistema manipulador.

 

En este momento Venezuela está viviendo una hiperinflación que me atrevo asegurar no se imaginan. La realidad supera la imaginación. Los precios cambian dos veces al día. En el país no se puede vivir ni con 5 sueldos mínimos. No exagero. El sueldo de un obrero mensual es de 6 dólares. Un kilo de carne o de queso nos cuesta $3. Quizás después de leer esto ya el precio habrá variado. Esta es una de la razones por la cual la escandalosa diáspora existe. Nada alcanza.

 

Pero Dios nos había dicho que venía un tiempo de oportunidad en medio de la crisis. Cientos de empresas cerraron. Los productos que antes era normal ver en los anaqueles habían desaparecido. Yo vivo en Valencia la Ciudad Industrial de Venezuela. Donde estaban las principales (porque ya han cerrado) ensambladoras automotrices.

 

Solía pasar por los estacionamientos (parqueaderos) de la Ford, Chrysler, o Chevrolet y divisaba a los pocos metros los nuevos vehículos que saldrían al mercado cada año. Allí estaban, carros, camionetas, camiones de todos los colores. Había para todos los gustos. Hoy paso y lo que veo es soledad. Se ve el polvo que levanta el soplo del viento.

 

Allí, en medio de una industria paralizada, Dios activó otra industria en el interior de sus hijos. La palabra que cada domingo se sembraba encontró terrenos dispuestos. Hubo gente que transicionó, a pesar de sus temores, de ser obreros a literalmente empresarios. Una vez más yo estaba en presencia de una obra divina, de un movimiento del Espíritu.

 

Hoy en Ciudad de Dios tenemos emprendedores que fabrican calzado para damas y caballeros. Otros fabrican shampoo, cera depilatoria, confeccionan ropa, producen jabones de baño, desodorantes y vaselina. La repostería está a la orden del día. Producen cloro, jabón liquido, diseñan pulseras. Y los que no fabrican venden productos ya terminados. Unos jamás en sus vidas habían manipulado programas como Photoshop, Premier, o Illustrator y en este momento trabajan desde sus casas a través de la internet.

 

Leyendo todo esto quizás dirás. ¡Ah pero ustedes están bien! ¡tienen empresarios en la iglesia! Si pero están batallando, luchando para mantener sus productos y servicios. ¿Ha sido fácil para cada emprendedor? Para nada. Ya te decía que en Venezuela los precios suben dos veces al día. ¿Te imaginas comprar hoy, una materia prima a un precio, y mañana cuando vayas a comprar la próxima el precio es cuatro veces más caro? Créeme que no es fácil mantener un negocio en hiperinflación.

 

Pero ellos, los que obedecieron la voz de Dios, a pesar de lo adverso están mucho mejor que aquellos que se quedaron esperando que les llegara un bono del gobierno. Este es el principio #2 que nos ha mantenido en Venezuela: ¡SER PRODUCTIVOS A PESAR DE! Dios ha prosperado el esfuerzo del trabajo de cada uno de ellos. Empresarialmente se han entrenado en un ambiente donde cualquier emprendedor puede quebrar. De hecho, así les ha sucedido pero con terquedad santa se han vuelto a levantar.

 

“Las manos ociosas conducen a la pobreza; las manos hábiles atraen riquezas”. (Proverbios 10:4-5).

 

 

Estoy convencido, cuando todo esto pase y la economía se estabilice, serán de los mejores empresarios del país. Ya tiene un PHD en el tema. Estarán posicionados, no buscarán trabajo sino que le darán empleo a otros. Algunos ya lo están haciendo.

 

HASTA EN LOS DETALLES

 

En esa productividad Dios me dijo, “escribe…”, “tienes mucho que escribir”. “Tengan sus pasaportes al día porque saldrán fuera a llevar de lo que les he dado”. Dios ha cuidado hasta los detalles. En el 2015 Lance este mi blog. Dios me había dicho que tuviera mi propia pagina web. En ese mismo año, fui activado a escribir mi primer libro, Lo Que Cristo Tenía en Mente, el cual publiqué en el 2016. En el 2016 tuve mis primeras tres salidas formales fuera de Venezuela en calidad de conferencista.

 

En el 2018 Dios me movió a oficializar el Centro de Inteligencia Espiritual donde bajo el concepto de masterclass capacito a lideres que tienen la pasión por la causa de Cristo. En su primer año realice cinco escuelas en Venezuela, una en Colombia y otra en México. En este año Dios mediante, publicaré dos libros más. En pocos días daré noticias sobre ello.

 

Todo esto es el resultado de escuchar y obedecer aquella palabra que nos dijo, “PASE LO QUE PASE, Y VEAN LO QUE VEAN, SIGAN AVANZANDO”. Al Rey la gloria porque su Palabra nos ha sostenido en todo tiempo. No han sido los recursos, ha sido Su Palabra. Parte de la competencia de la iglesia es traer libertad a los cautivos de la pobreza.

 

LO QUE HACEMOS PARA INSPIRAR A MÁS EMPRENDEDORES

 

LIBRO LO QUE CRISTO TENÍA EN MENTE

ADQUIERELO EN AMAZON

 

No olvides Compartir!Share on FacebookTweet about this on TwitterGoogle+Email to someone
Suscríbete a mi blog
DonacionesWhatsapp
Facebook
Centro de Inteligencia Espiritual